La lección de aquel niño a los sacerdotes cómplices del abuso

Jueves, 18 de Abril de 2013 por monstresdecameva

La inhabilitación en el sacerdocio de Pere Barceló, hasta hace poco párroco de Can Picafort (Mallorca), ha sido consecuente a la denuncia que pesa sobre él por pederastia. Esta resolución de la diócesis palmesana sienta precedente en España. Sin embargo, aunque sea consecuente con el actual dictado vaticano de Tolerancia Cero, una buena parte del sacerdocio, sobre todo cercano a este señor no ha dudado en salir en su defensa

Enrique Pérez Guerra a sus 57 años trabaja educador social en Fiscalía de Menores de Palma de Mallorca. Teniendo 12 doce años y cuando vivía en Zaragoza fue también víctima de abuso por un sacerdote. Esta experiencia quedó reflejada en su libro Las Tardes Escondidas. En estas líneas trata de dar respuesta a esa parte del clero.

Hay veces que la discreción tiene difícil cabida. Sobre todo porque hay quien previamente no la cultiva.

No sería de recibo delatar a un tal Juan Gamundi (diácono) por su empeño en dejar libre de toda responsabilidad al párroco de Can Picafort para lo cual no duda en dar avistamiento a un complot. O a Juan Pons (párroco de Sa Pobla) que para el mismo fin llega a comparar los últimos días de Cristo con el procedimiento judicial y eclesiástico en marcha. O a Mulet Bujosa (párroco de Capdepera) quien con su sentencia “Perdoné y sanseacabó” reduce el decálogo del buen niño abusado a mantener el silencio, cargar sobre sí toda la culpa y apuntalar la impunidad del pederasta. O al mismo Pere Fiol, actual sucesor en la parroquia, que, admitiendo que tuvo lugar la relación perversa, responsabiliza de ella a la denunciante. ¡Por provocadora! El que ella fuera entonces una niña de diez años apenas tiene importancia.

No sería de recibo delatar a estas personas, siempre y cuando ellas no se hubiesen delatado antes a sí mismas. Su proceder ya les ha puesto en evidencia.
Había perdido mi lugar en la vida. No había voz que me orientara y es que tenía miedo. Pasar inadvertido era un mandato al que no podía sustraerme. El silencio tenía que estar presente entre mi persona y el mundo, continuamente; sin tregua ni descanso.

Hundido en aquella incomunicación sólo me quedaba buscar un nuevo lugar a través del enjambre de sobreentendidos que flota en el aire. La vida elude allí las concesiones. Cuando no hay voces te agarras a lo que se supone que diría alguien que hablase.

Llegado ese momento, no se sabe hasta qué punto una infancia se puede traicionar a sí misma.

¿Por qué me llegué a infringir autolesiones, por qué lo suspendía todo en el colegio, por qué mi mirada quedaba atrapada minutos y hasta horas en cualquier punto o por qué evitaba salir de casa y dentro de ella hacía de la soledad mi refugio?

Poco os importa, ya lo sé. Si voy a responder a estas preguntas no es en la esperanza de que mi pasado sea por vosotros escuchado. Simplemente trato bajar a las catacumbas y cerrar filas con tantos como hay allí y que tienen la luz negada.

El Padre Javier, gozaba de alto aprecio entre la feligresía. Persona afable, risueña y mansa hasta el extremo. Sin embargo, en aquella celda y conmigo dentro, la realidad era otra bien distinta. Yo lo sabía. La discordancia era absoluta. Algo fallaba y, como el mundo entero no podía estar equivocado, la solución estaba clara: la culpa tenía que estar dentro de mí.

Si continuaba acudiendo era sobre todo por miedo; miedo a no satisfacerle pero lo que allí ocurría estaba yendo demasiado lejos. Yo era un ignorante y no podía precisar a qué extremo él quería llevarme. Eso no era óbice para que una señal de alerta se encendiera dentro de mí. Dejé de acudir unos días, no me acuerdo cuantos, hasta que me anuncian en casa su próxima visita.

Creí entonces que venía a delatarme. Mis padres iban a ser informados de mi perfidia e impudicia.

Yo, chico obediente como pocos, tracé el mapa para fugarme de casa. Si la fuga fracasaba, la única alternativa que mi mente adivinaba era el suicidio.

Por supuesto que su objetivo era otro distinto a la delación: recuperarme.
En ésas andaba yo; frontera entre los doce y los trece años.

Tal vez cupiese duda entonces pero con el tiempo he demostrado que necio no era.

Siendo así, ¿por qué no escuché esa voz? En aquella sociedad nada me transmitió que yo era digno de oír algo tan sencillo, tan humano y tan de común sentido como: “¿No es cierto que tú llegaste hasta él para confesarle tu vocación religiosa?¿No es cierto que lo último que hubieses esperado encontrar es lo que descubriste allí? ¿No es cierto que hiciste lo que pudiste por impedirlo? ¿No es cierto que en ningún momento te agradó?”
Ese mensaje nadie ni nada me lo transmitió. Tuve que ser yo quien lo descubriera, ya de adulto. Ahora lo encuentro, cada día envuelto en la sonrisa de quienes respiran aceptación, tolerancia y comprensión.

Jamás lo esperaré de vosotros.

Por si satisface alguna la curiosidad, todavía me llamaban Kike.

A pesar de la guerra de Oriente Medio, la transición, la caída del Muro y las Torres Gemelas, la globalización, la crisis…
A pesar del ecumenismo, la teología de la liberación, las comunidades de base, el largo pontificado de Juan Pablo II, la tolerancia cero, la llegada al trono de San Pedro de alguien que con su nombre rinde homenaje a San Francisco de Asís…
A pesar de todo eso y de cuarenta años largos por medio, el enjambre de sobreentendidos continúa presente. Igual que de niño yo lo escuchara.

Al mensaje que entonces callado me llegaba vosotros ponéis ahora palabra. La carga es para el débil y la condena para el inocente.

Valedores de la bondad de un compañero vuestro, pederasta sin cuartel, sois desde luego prueba de que no todo en este mundo cambia.

Para mayor abundamiento en la curiosidad, cabe dejar constancia que esta facilidad mía para la escritura poco tardaría en asomar sus primeros brotes. De tanto dejar hablar, no me quedaba otra que hacer del papel mi confidente.
La vocación que hasta esa relación me llevara se había alimentado de santas estampitas y los conocimientos teológicos que portaba no alcanzarían más allá de una catequesis de primera comunión. Sin embargo, tengo claro que la llama de amor cristiano alumbraba más intensa y más limpia en el corazón de Kike que en el vuestro.

Enrique Pérez Guerra
Palma de Mallorca, a 8 de abril de 2013.

Reacciones a la destitución del expárroco de Can Picafort

Martes, 2 de Abril de 2013 por monstresdecameva

Enrique Pérez Guerra, uno de los protagonistas del documental, reflexiona sobre la expulsión de Pere Barceló Rigo de la Iglesia por abusar de tres menores.
Como sabéis, Enrique sufrió abusos por parte de un sacerdote cuando tenía 12 años, y todos le conocían como Kike. Hoy es educador en Fiscalía de Menores. Esta es la carta a los periódicos que ha escrito Enrique, dirigida a una de las víctimas de abusos por parte del párroco expulsado. El actual párroco de esa misma parroquia, criticó gravemente hace unos días a la víctima, por haber denunciado.

A “Ana F.” (de otra víctima de abuso por un religioso)

No olvidaré cuando salía de la celda de aquel convento. La tarde estaba avanzada. La ciudad, aquella Zaragoza de 1968 y 1969, se hacía demasiado grande para agarrarme a ella y demasiado pequeña para encontrar un escondite entre sus sombras.

Escribo esto porque no sé comenzar una carta para ti.

Entonces quedé atrapado en el silencio; un silencio que tú y yo conocemos en toda su entraña.

De mi boca no salía una palabra. Y no lo hacía por una razón: poner en cuestión aquel catolicismo sórdido, más propio de la inquisición, era para un niño algo impensable.

De cara a una hipotética denuncia el veredicto estaría escrito de antemano: todo en mi contra.

Un dictado así se escribe en el aire y una infancia, siendo víctima de abuso, la lee desde el silencio.

“Ana” (utilizo este nombre ficticio para proteger tu confidencialidad), perdona que me esté dirigiendo a ti desde un espacio público. Si lo estoy haciendo es para que se enteren también los otros; los que están al otro lado… en nuestra contra.

Con el tiempo llegas a pensar que los monstruos del pasado son sólo pasado. Lo piensas o lo quieres pensar.

Estos días toda España escucha del actual Párroco de Can Picafort, heredero del inefable Barceló, que lo que a ti te hicieron tiene disculpa porque eras una puta. No emplea esta última palabra pero la deja caer a plomo.

Pareciera que estuviésemos en la España de antaño y no la de los noventa que te toco sufrir, sino más atrás, la de los sesenta, puro franquismo, que dejaron cicatriz en mi memoria.

Salir en tu defensa sería hacer el juego al disparate. Lo que resulta una infamia es que un emisario de la voz de Cristo trate de aplastar, además de manera tan rancia, la memoria de una niña de diez años.

Es el mismo catolicismo negro cuyo reinado yo leía en cada rincón de la ciudad. Una vida en la fe cobarde, solícita con los poderosos y traidora hacia el necesitado.

Lo que tratan estas voces de hacerte ahora no será calificable como complicidad penal pero es, a manos llenas, una complicidad moral.

Sin embargo, no te quepa la menor duda, mucha gente de buen corazón, a la que no ves, estamos hoy a tu lado.
Has denunciado a ese monstruo y has hecho bien. Hacerlo es dejar en alto los más elementales principios éticos, el sentimiento humanitario y hasta la lógica.

“Ana”, permite que te diga pero ¡tira palante! Porque detrás de la defensa de tu dignidad está la dignidad de muchos.

Gracias.

El párroco expulsado también ha recibido el apoyo del actual párroco de otra localidad de Mallorca, Capdepera, que asegura que también sufrió abusos en la infancia, y que defiende el perdón como la mejor vía de actuación contra los pederastas, por encima de su expulsión de la Iglesia.

Esta es la reflexión de Enrique, en referencia a las declaraciones del párroco de Capdepera:

Ante el abuso: la distancia entre verdad y perdón

Hace cincuenta y cinco años ”Perdoné y sanseacabó”.

Con esta confidencia el párroco Mosén Miquel Mulet trata de descalificar a la mujer que ha denunciado por abuso al que, hasta hace poco, fuera párroco, a su vez, en Can Picafort. Se ofrecería así él como ejemplo vivo de cómo se tiene que soportar la condición de víctima de abuso a manos de un religioso.

De entrada, lamento que su infancia, al igual que la de esta mujer y que la mía, haya conocido esa experiencia.

Ahora bien, para nada estoy de acuerdo con salir en defensa del abusador y, menos aún, hacerlo a costa de cargar culpas sobre la víctima.

Para nada. Primeramente, el perdón es un favor del que puede llegar, o no, a hacerse merecedor el culpable y cuya concesión es graciable… voluntaria… discrecional a la víctima.

¿Ha dado atisbos D. Barceló de dolor de los pecados, acto de contrición y propósito de la enmienda? Todo lo contrario: Quince años de prepotencia, desprecio y mentira.

Las víctimas no estamos obligadas a perdonar. Quien tiene todas las obligaciones es la otra parte. Y no me refiero a pedir perdón con la boca chica, para salir del paso, con quince años de retraso y porque la evidencia ha llegado a las alturas.

Aquí, ni tan siquiera es ese el caso.
“Perdoné y sanseacabó”. ¡Qué mal me suena ese “sanseacabó”!

Ese niño o esa niña se somete; queda enterrado bajo una losa de silencio y de olvido. A partir de ahí queda lavada la imagen del culpable, se ha salido en rescate de la hipocresía colectiva y se apuntala un status quo injusto. Todos contentos… “sanseacabó”.

El único fallo es que el peso de la operación recae entero sobre la parte más débil.

El silencio es mal compañero en este viaje. Yo mismo podría dar cumplida cuenta de ello.

Si esa infancia tiene que callar es porque tiene algo que esconder y si tiene algo que esconder es porque no es inocente. Los sentimientos así lo dictan y la sociedad intolerante, con portavoces como usted por delante, se encarga de recordarlo.

Con el ejemplo que brindas no estás invitando a la magnanimidad. Arrojas a la humillación.

La verdad sólo es tal cuando no se instaura de espaldas al conocimiento. La verdad discreta, para salir del paso y fingir que aquí nada ha pasado tal vez sea tu propósito. No pretendas que sea el nuestro.

La Iglesia condena al ex párroco de Can Picafort por abusos sexuales

Jueves, 21 de Marzo de 2013 por monstresdecameva

El Tribunal Eclesiástico ha considerado al ex párroco de Can Picafort culpable de abusar sexualmente de varias niñas, y le ha condenado con la expulsión del sacerdocio. Es el primer caso en España en el que se aplica la doctrina de “tolerancia cero” marcada por el anterior Papa, Benedicto XVI.

El caso de este sacerdote, Pere Barceló Rigo, fue denunciado en la versión de “Els monstres de casa meva” que hicimos para el programa 30 Minuts de TV3. En él, un catequista, Mateu Ferrer, denunciaba cómo hacía 13 años había sido testigo de los abusos del párroco a una niña. En su momento, Mateu denunció el caso pero fue archivado por falta de pruebas. Más de una década después, tras el testimonio de otra de las víctimas y la polémica suscitada por la emisión del documental, la Iglesia apartó al sacerdote de la parroquia y abrió un juicio canónico contra él.

Paralelamente, la víctima de la que hablábamos en el documental, decidió romper el silencio de tantos años y denunció el caso ante la Justicia civil. Otras tres víctimas más también han planteado sus denuncias, y el sacerdote está imputado por presunta violación.

Noticias relacionadas:
La Iglesia expulsa a un cura de Mallorca por abusos a menores. El País
La Iglesia de Mallorca expulsa a un sacerdote por pederastia. ABC
La Iglesia expulsa a un cura de Mallorca por abusos sexuales a niñas. El Mundo
La iglesia expulsa al cura de Can Picafort por abusos a menores. Diario de Mallorca
El expárroco de Can Picafort, expulsado del estado clerical por pederastia. Última Hora

´Cuando el cura vio que no lo denunciaba, pasó de los tocamientos a las violaciones´. Diario de Mallorca.


El rector de Can Picafort defiende al cura pederasta y ataca a las víctimas. Diario de Mallorca.
El actual párroco de Can Picafort justifica a su predecesor. Última Hora.
El obispo de Mallorca ataja los apoyos al acusado de pederastia. El País.
El obispo ´no se lava las manos´ y toma partido por ´las víctimas´ del pederasta. Diario de Mallorca.

Esta vez perdió el cura pederasta. El País.

Cómo lo hemos vivido nosotros

Últimas noticias sobre el expárroco de Can Picafort

Miércoles, 20 de Febrero de 2013 por monstresdecameva

Los procesos penal y el canónico que se siguen contra el expárroco de la localidad mallorquina de Can Picafort, imputado por violar presuntamente de manera repetida y continuada a una niña en los años 90, continúan adelante.

Os dejamos aquí los últimos enlaces a las noticias generadas a raíz de este caso, que denunciamos en la versión de “Els montres de ca meva” para el programa 30 Minuts de TV3.

Una joven denuncia al expárroco de Can Picafort por violarla cuando era niña. 23 de diciembre de 2012

El obispo apartó al cura de forma fulminante tras conocer otro supuesto caso. 23 de diciembre de 2012

La juez imputa al expárroco de Can Picafort por violar a una menor. 6 de febrero de 2013

El expárroco de Can Picafort: “Soy inocente y todo se aclarará”.13 de febrero de 2013

Así hemos vivido nosotros este proceso.

Si quieres ver la versión del documental que hicimos para TV3, entra aquí

A veces servimos para algo

Lunes, 28 de Enero de 2013 por monstresdecameva

Muy a menudo pienso y digo que un documental puede hacer muy poco o nada para cambiar el mundo o, simplemente, para ayudar a alguien. Me equivoco.

Efectivamente, nosotros solos, los que hacemos documentales, poco podemos hacer. Pero es que no estamos solos, trabajamos con más gente: los que aparecéis en los documentales, los que los veis, los que los difundís en redes sociales, los que los programáis en televisión, los que habláis de nuestros temas en casa, con los amigos, en el bar. Y los que actuáis.

“Els monstres de ca meva” se estrenó a principios 2010 en IB3, la televisión de Baleares. Lo vio bastante gente en ese momento, y mucha más gente después, en todo el mundo, gracias a la decisión de colgarlo en Internet de manera gratuita. A día de hoy siguen siendo muy numerosos los visionados y su uso por universidades de todo el mundo, grupos de víctimas y espectadores en general.

A finales del mismo año, después de ver “Els monstres de ca meva”, alguien de Save the Children a quien no conozco, le contó a una periodista de TV3 que existía este documental. A raíz de eso, salimos en el informativo de TV3 y en el programa Millenium, y recibimos la llamada de Eduard Sanjuán, director del “30 Minuts” para hacer una versión específica del documental para su programa.

Por aquel tiempo, Enrique Pérez Guerra, uno de los protagonistas de “Els monstres de ca meva” y ya gran amigo, había publicado una carta en un periódico local, hablando del tema de los abusos. A raíz de esa carta, se presentó en su trabajo un sacerdote mayor, que tenía una espina clavada: aseguraba que el párroco de Can Picafort, Pere Barceló Rigo, había cometido abusos, presuntamente, contra varias niñas. Y no quería morirse sin hacer algo. Ese sacerdote le habló a Enrique de un catequista, que hacía 13 años había sido testigo de cómo el párroco abusaba de una niña. El catequista denunció en su momento los hechos ante la Guardia Civil, pero la niña negó los abusos. La fiscalía archivó el caso por falta de pruebas. El catequista también se quedó con una espina clavada.

Pasaron los años, la conciencia social sobre los abusos y el dolor de las víctimas aumentó. Aparecieron asociaciones para ayudarlas, entre ellas la Red de Ayuda a Niños Abusados (RANA). Nosotros hicimos el documental. Y en ese momento otra chica acudió a RANA, contando que había sufrido abusos por parte del párroco. RANA actuó discretamente y se puso en contacto con el Obispado.

Enrique Pérez Guerra nos contó cómo estaban las cosas, justo cuando preparábamos la versión de “Els monstres de ca meva” para TV3. Y quiso presentarnos al catequista, para que le propusiéramos participar en el documental. Para mi sorpresa, era Mateu Ferrer, periodista del Diario de Mallorca, con el que yo había coincidido en tertulias de radio, y por el que sentía gran respeto y aprecio. Mateu estaba dispuesto a hacer algo, y a no consentir que las cosas siguieran así. Quedamos con él. Me acuerdo mucho de una frase que dijo: “na Marta está fent això, i jo no estic fent res” (Marta está haciendo esto y yo no estoy haciendo nada). ¡Y vaya si acabó haciendo! La secuencia del documental en la que Mateu y Enrique hablaban del caso, fue uno de los momentos clave de esta historia.

La versión de “Els monstres de ca meva” para el “30 minuts” se llamó “Els monstres de casa meva”. Cuando se emitió, pocos medios se hicieron eco del caso de los presuntos abusos del párroco de Can Picafort. El primero fue un diario digital, “La Veu de Mallorca”, que lo contaba con mucho más detalle todavía que nosotros. Televisió de Mallorca también dio una amplia difusión a la noticia. Más tarde, se fueron incorporando otros medios. El obispado inició una investigación canónica y apartó a Pere Barceló Rigo de la parroquia.

Lo que cuento a partir de ahora, lo sé desde hace muy pocos días.

Una chica que vivía en Barcelona, escuchó en la radio el caso del párroco de Can Picafort. Vio el documental. Contactó con RANA. Declaró que ella también había sido abusada.

La chica cuyos abusos presenció Mateu se enteró de la destitución del párroco. También vio el documental. Finalmente, rompió su silencio. Recibió el apoyo de su familia. Contactó con Mateu que, emocionado, se sacó la espina que tenía clavada desde hacía 15 años. Y en ese gesto, esa chica valiente, dio sentido a nuestro trabajo.

Querida amiga, ya no volveré a decir que nuestro trabajo no sirve para nada. Gracias. Muchas gracias.

Esa chica valiente denunció al párroco y, además del proceso canónico, se abrió uno penal en el que se imputó a Pere Barceló Rigo por presunta violación. Dos chicas más también denunciaron que el párroco abusó de ellas, y un testigo más, que en su momento negó conocer los abusos, se retractó y los admitió. Pocas semanas después, el Tribunal Eclesiástico condenó al ex párroco por abusos y le expulsó del sacerdocio. Es el primer caso en España en el que se aplica la doctrina de “tolerancia cero” marcada por el Papa Benedicto XVI, para hacer frente a las numerosas denuncias por pederastia.

Para que el mundo cambie, hace falta mucha gente. En este caso, han intervenido muchas personas, que dieron su testimonio, su apoyo, su ayuda, sus palabras, sus acciones, su perseverancia, su confianza. Es una maravilla ver el resultado del trabajo en equipo. Os damos las gracias a todos, por dejarnos formar parte de este equipo.

Marta Hierro

Si quieres ver la versión del documental que hicimos para TV3, entra aquí.

Calendario Fundación Indig

Martes, 3 de Enero de 2012 por monstresdecameva

Carmen Artero, la protagonista del documental, sigue trabajando para crear la Fundación Infancia Digna (Indig), para la protección de la infancia. Con el objetivo de concienciar sobre el maltrato y la desprotección infantil, un grupo de madres de Sant Andreu (Barcelona) ha elaborado un calendario en el que posan desnudas, caracterizadas como hadas. Porque eso es lo que deberían ser las madres: unas hadas cuidadoras de sus hijos. Sin embargo, como sabemos, esto no siempre es así. Con la venta del calendario recaudarán fondos a beneficio de la Fundación Indig. Si queréis uno, podéis pedirlo en http://www.calendarioindig.blogspot.com o en la dirección de correo electrónico: calendario.fundacionindig@gmail.com

Exposición en Felanitx

Jueves, 24 de Noviembre de 2011 por monstresdecameva

No os perdáis la exposición de dibujos realizados por niños maltratados, que estará en Felanitx hasta el día 11 de diciembre, en la casa de cultura Can Prohens (plaza de Sa Font de Santa Margalida, 3). Es una gran ocasión para concienciarse y concienciar a las personas que conocemos, llevándoles a verla. Y no es fácil: son dibujos escalofriantes, que nos muestran el punto de vista de niños de Baleares que han sufrido malos tratos, abusos sexuales o negligencia. No es una exposición para disfrutar, sino para darnos cuenta de cómo se sienten estos niños, y de los grandes esfuerzos que están haciendo por superar sus traumas. ¡Y la mayoría consiguen salir adelante! Lo hacen gracias a su propia resiliencia y a la ayuda de terapeutas, de familiares y, en definitiva, de toda la sociedad.

Si sois profesores o maestros, podemos organizar una visita guiada a la exposición. Contadtad con nosotros a través de info@monstresdecameva.com

Exposición y proyección en Felanitx

Martes, 15 de Noviembre de 2011 por monstresdecameva

El jueves 17 de noviembre llega a Felanitx la exposición “Els monstres de ca meva”. La inauguración será a las 20 horas en la Casa de Cultura Can Prohens (plaza de Sa Font de Santa Margalida, 3). A las 20.30 se proyectará el documental, con la presencia de los directores, Marta Hierro y Alberto Jarabo, y de la protagonista, Carmen Artero.

La exposición se podrá ver del 17 de noviembre al 11 de diciembre, en horario de martes a domingo de 18 a 21h. Como sabéis, la muestra está formada por 18 escalofriantes dibujos, realizados por niños y adolescentes de Baleares, de entre 5 y 15 años, que en algún momento de sus vidas han sufrido desprotección. Muchas veces no son imágenes fáciles de entender, y por eso vienen acompañadas de una explicación de la circunstancia personal del niño y del dibujo que ha realizado.

Los dibujos han sido cedidos por el Servei d’Infància i Família del Institut Mallorquí d’Afers Socials, el Instituto de Medicina Legal de Baleares, y los chichos y chicas de la Unidad de Tratamiento del Govern de les Illes Balears.

Si lo deseáis, existe la posibilidad de hacer visitas guiadas para centros educativos.

La exposición estará abierta hasta el 11 de diciembre, de martes a domingo, en horario de 18 a 21 horas.

A todos los que estéis cerca de Felanitx ¡os esperamos!

Proyección en el Museo Es Baluard de Palma y en Pollença

Lunes, 17 de Octubre de 2011 por monstresdecameva

Continúa el recorrido de proyecciones del documental “Els monstres de ca meva”, con el objetivo de seguir concienciando sobre el maltrato físico y emocional, el abuso sexual y la negligencia familiar. El miércoles 19 de octubre se proyecta dentro del ciclo “Feim Films” del Museo Es Baluard de Palma, a las 19 horas. Se trata de un nuevo programa de cine en el que se presentan diferentes ciclos temáticos, a partir de los trabajos de cineastas y productoras de Baleares. La intención del museo es dar a conocer las creaciones cinematográficas locales y favorecer el encuentro del público con los profesionales del mundo audiovisual, que reflexionarán después de cada proyección sobre el cine que se hace en Baleares.

El jueves 20 de octubre “Els monstres de ca meva” se proyecta en Pollença, en una jornada dedicada al maltrato, que se completa con el coloquio “Famílies d’acollida: per què són necessàries i com ajuden als infants”. Será en la oficina de Servicios Sociales de Pollença (c/ Sant Jordi, 19). La proyección tendrá lugar a las 19 horas. A continuación, a las 20 horas, comenzará el coloquio en el que participarán Joan Escandell, jefe de Familias Canguro del Institut Mallorquí d’Afers Socials, y Carmen Artero, madre de acogida y miembro del Consell de Famílies Acollidores.

La jornada sirve para clausurar la exposición de dibujos de niños maltratados que, del 17 de septiembre al 14 d’octubre, se ha podido ver en Pollença. La muestra etá formada por 18 escalofriantes dibujos, realizados por niños y adolescentes de Baleares, de entre 5 y 15 años, que en algún momento de su vida han sufrido desprotección.

Exposición en Pollença

Viernes, 16 de Septiembre de 2011 por monstresdecameva

Del 17 de septiembre al 14 de octubre, la exposición de dibujos realizados por niños maltratados “Els monstres de ca meva” se podrá ver en la sala de exposiciones del centro cultural Guillem Cifre de Colonya de Pollença (calle Guillem Cifre de Colonya, 33), en horario de lunes a viernes de 9 a 21 horas, y sábado de 9 a 13 horas.

El maltrato físico y el emocional, el abuso sexual y la negligencia familiar son el tema central de la exposición. La muestra está formada por 18 escalofriantes dibujos, realizados por niños y adolescentes de Baleares, de entre 5 y 15 años, que en algún momento de su vida han sufrido desprotección. Muchas veces no son imágenes fáciles de entender, y por eso van acompañadas de una explicación de la circunstancia personal del niño y del dibujo que ha realizado.

La muestra surgió a raíz del documental, y se inauguró por primera vez hace un año, en la Fundació Pilar i Joan Miró de Palma, dentro de unas jornadas de desprotección infantil que llevaron a la ciudad a algunos de los principales expertos en el tema. Los dibujos han sido cedidos por el Servei d’Infància i Família del Institut Mallorquí d’Afers Socials, por el Instituto de Medicina Legal de Baleares y los chicos y chicas de la Unidad de Tratamiento del Govern de les Illes Balears.

La muestra itinerará por tres pueblos de Mallorca (entre ellos Pollença y Felanitx), dentro del programa Cultura en Xarxa del Consell de Mallorca. Este programa consiste en una activa red de oferta cultural por toda la isla, que pone a disposición de los ayuntamientos exposiciones, música, artes visuales, literatura, etc.

Además de la exposición, en octubre tendrá lugar en el mismo centro cultural de Pollença la proyección del documental y una charla sobre la acogida familiar. En breve os informaremos de la fecha.

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